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Libro

Padres e hijos

Analizamos por qué la novela de Turguénev "Padres e hijos" sigue siendo tan cautivadora y genera debate, incluso si la leímos en la escuela. Hablaremos de Bazarov, el nihilismo y el eterno conflicto generacional.

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«Отцы и дети»: El eterno debate que sigue 'explotando' hoy

¡Hola, amigos! Hoy vamos a darle una vuelta a un libro que, aunque tiene casi siglo y medio, sigue provocando debates candentes y sacando chispas. Sí, hablamos de «Padres e Hijos» de Iván Serguéievich Turguénev. ¿Sabéis esa sensación de leer algo del colegio y pensar: "¡Qué rollo, esto no es para mí!"? Y luego, años después, vuelves a esa misma obra y ¡zas!, te abre un mundo nuevo. Pues justo así es con «Padres e Hijos». No es solo una novela, es una auténtica bomba de relojería que, hoy más que nunca, sigue de plena actualidad.

Introducción: Mucho más que deberes del cole

Vamos a dejar algo claro desde el principio: si leíste «Padres e Hijos» en el instituto y te quedaste con la idea de que era una historia soporífera sobre gente mayor y gente joven, es que te perdiste lo mejor. Turguénev, allá por 1862, creó algo tan rompedor que todavía nos llega al alma y a la cabeza. Su protagonista, Evgueni Bazarov, es de esos personajes que dinamitan todos los esquemas. Es un nihilista, o sea, alguien que no se inclina ante nada, que cuestiona todas las autoridades, todas las bases, todo lo que se consideraba inamovible. Y, claro, se convirtió en un ídolo para muchos jóvenes de su época. Sus ideas, su intransigencia, su fe en la ciencia y la razón... todo eso inspiraba un montón. Pero Rusia es un país especial, y como bien dice Dmitri Býkov, cada quince o veinte años, aquí nos cambia la 'matriz ideológica'. Esto

Tesis Principales: ¿Qué nos quería decir Turguénev?

Si lo ponemos en orden, las ideas centrales de la novela se pueden resumir así: El conflicto generacional eterno es el motor del progreso (y del drama). Turguénev nos mostró que el choque entre las viejas costumbres y las nuevas ideas no es solo cosa de casa, sino la base del desarrollo de la sociedad. Los jóvenes siempre van a negar lo viejo y a buscar lo nuevo, y los mayores se aferrarán a lo conocido.